viernes, 7 de enero de 2011

Análisis métrico del soneto “Caupolicán”, de Rubén Darío

Es algo formidable que vio la vieja raza:

robusto tronco de árbol al hombro de un campeón

salvaje y aguerrido, cuya fornida maza

blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.


Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,

pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,

lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,

desjarretar un toro, o estrangular un león.


Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,

le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,

y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.


“¡El Toqui[1], el Toqui!” clama la conmovida casta.

Anduvo, anduvo, anduvo. La Aurora dijo: “Basta”,

e irguióse la alta frente del gran Caupolicán[2].

Rubén Darío, Nicaragua, 1867-1916


Analizo aquí uno de mis sonetos preferidos de entre la ingente obra de este coloso de la poesía hispanoamericana. Cautiva e impresiona este poema por su fuerza expresiva, por su ritmo inigualable y por sus breves pero intensas pinceladas indigenistas. Se reivindica a un héroe de la resistencia araucana contra la conquista española, tributo del gran Darío a la América primordial y profunda, al Arauco indómito, de parte de una pluma proteica y sutil que se demostró capaz de abordar tanto la sutileza de un ambiente cortesano y delicado, por ejemplo en Era un aire suave …, como los vibrantes sonidos épicos en su Marcha triunfal. Aquí, también entregado a la epopeya, resalta la poderosa figura de un mítico guerrero indígena y la adorna con referencias clásicas, pero sin olvidar los matices del habla americana que se entrevén , entre otras cosas, en esas sinéresis de vocales largas: campn (fonéticamente campn) o ln (ln), tan propias de allende los mares como desusadas en esta península

Desde el punto de vista métrico formal destacan en el soneto el empleo del verso alejandrino, rescatado y vuelto a la moda por la acción innovadora del Modernismo, movimiento en que Darío está inmerso y del que es uno de sus principales impulsores, y el uso, en el contexto del soneto y del arte mayor, de algunas terminaciones agudas de versos y hemistiquios – en concreto, tienen terminación aguda seis versos. Como ya anoté en relación con otro de Rafael Alberti, se ve que la poesía de arte mayor medida y rimada de comienzos del siglo XX se había liberado por fin de la vieja – e infundada, según mi opinión – prohibición de Fernando de Herrera y sus secuaces.

Revisión de los tipos de heptasílabo

Habida cuenta de que el alejandrino es un verso compuesto por dos hemistiquios heptasilábicos separados por una cesura central parece pertinente recordar los tipos de heptasílabos, ya que el análisis de los alejandrinos de este soneto se hará por medio del de sus hemistiquios. Veamos entonces.

El heptasílabo es el verso de siete sílabas, también llamado, como el hexasílabo, verso de redondilla menor, o anacreóntico o de endecha.

La única condición en cuanto a la disposición de los acentos es que la sexta sílaba métrica ha de estar acentuada, mientras que las contiguas, 5ª y 7ª, deben ser átonas. La posible existencia de otros acentos sobre alguna o algunas de las primeras cuatro sílabas determinan los diferentes ritmos del heptasílabo y, a su vez, los diferentes tipos de esta modalidad de versos. Son estos (entre corchetes la anacrusis):

1) Trocaico (o yámbico), con anacrusis en la 1ª sílaba y acentos en 2ª, 4ª y 6ª (alguno de los dos primeros puede faltar):

Y todo bulle y vive [o] óo óo óo - trocaico completo

El sabio con corona [o] óo oo óo - trocaico incompleto 2-6

Como león semeja [o] oo óo óo - trocaico incompleto 4-6

2) Dactílico (o anapéstico), con las dos primeras sílabas en anacrusis y acentos en 3ª y 6ª::

Cien insectos alados [oo] óoo óo

3) Mixto de tipo A (periodo rítmico = dáctilo + troqueo), con acentos en 1ª, 4ª y 6ª sílabas:

Dórida ingrata mía, óoo óo óo

4) Mixto de tipo B (periodo rítmico = troqueo + dáctilo), con acentos en 1ª, 3ª y 6ª sílabas:

Islas blancas y verdes óo óoo óo

Si los versos no fueran llanos los esquemas métricos anteriores se mantienen si bien, si fueran agudos, la última sílaba gramatical sería la 6ª métrica, y, si fueran esdrújulos, la antepenúltima sílaba gramatical sería asimismo la 6ª métrica.

Análisis métrico. - Vayamos pues al análisis verso a verso. Al principio de cada uno indicaré su número de orden en el soneto. Las sílabas tónicas irán en negritas, y aquellas en que recaigan los acentos de intensidad, además, en rojo. Las sinalefas irán entre paréntesis (), las cesuras se denotarán con doble barra //.

1 Es-al-go-for-mi-da-ble // que-vio-la-vie-ja-ra-za: -> trocaico incompleto 2-6 (ti26) // trocaico completo (tc). Efecto antirrítmico, apenas perceptible, del acento de la 1ª sobre el principal de la 2ª sílaba

2 ro-bus-to-tron-co-(de ár)-bol // al-hom-bro-(de un)-cam-peón -> tc // trocaico completo agudo (tc agudo). A destacar, el encabalgamiento entre éste y el siguiente verso.

3 sal-va-je-(y a)-gue-rri-do, // cu-ya-for-ni-da-ma-za -> ti26 // trocaico incompleto 4-6 (ti46)

4 blan-die-(ra el)-bra-zo-(de Hér)-cules, // (o el)-bra-zo-de-San-són. -> tc esdrújulo// ti26 agudo

5 Por-cas-co-sus-ca-be-llos, // su-pe-cho-por-co-ra-za, -> ti26 // ti26

6 pu-die-ra-tal-gue-rre-ro, // (de A)-rau-(co en)-la-re-gión -> ti26 // ti26 agudo

7 lan-ce-ro-de-los-bos-ques, // Nem-rod-que-to-do-ca-za, -> ti26 // tc

8 des-ja-rre-tar-un-to-ro, // (o es)-tran-gu-lar-un-león. -> ti46 // ti46 agudo. A señalar un acento antirrítmico en cada hemistiquio, sobre el artículo indeterminado un, sin grave perjuicio para la estructura rítmica; la sinéresis latinoamericana de e o, en que la e se hace más breve y se asemeja a i (lión), y el carácter agudo del verso, ya comentado.

9 An-du-(vo, an)-du-(vo, an)-du-vo. // Le-vio-la-luz-del--a, -> tc // tc

10 le-vio-la-tar-de--lida, // le-vio-la-no-che-frí-a, -> tc esdrújulo // tc

11 y-siem-(pre el)-tron-co-(de ár)-bol // a-cues-tas-del-ti-tán. -> tc // ti26 agudo

12 “¡El-To-(qui, el)-To-qui!”-cla-ma // la-con-mo-vi-da-cas-ta. -> tc // ti46

13 An-du-(vo, an)-du-(vo, an)-du-vo. // (La Au)-ro-ra-di-jo:-“Bas-ta”, -> tc // tc

14 (e ir)-guió-se-(la al)-ta-fren-te // del-gran-Cau-po-li-cán. -> tc // ti26 agudo

Resumen.- ¡Fantástico, todo un alarde! Estructura monorrítmica trocaica de principio a final, a lo largo de los 28 hemistiquios. Esta estructura consiste en disponer los acentos siempre en las sílabas pares (2, 4, 6) del hemistiquio heptasilábico, de los que, esporádicamente falta alguno de los primeros, sobre todo el de la 4ª, pero sin que ceda para nada la arquitectura del ritmo.

Adviértase que lo más frecuente en un soneto sea en alejandrinos, sea en endecasílabos es que la estructura sea polirrítmica, alternando según arte los diversos esquemas rítmicos posibles – compárese por ejemplo con la estructura rítmica de la Oda a un capitán de navío también analizada por mí y también en alejandrinos -, pero cuando, como en este caso se busca y se consigue mantener el esquema rítmico a lo largo de todo el poema, el efecto es de una sonoridad deslumbrante.

La estadística de tipos es como sigue:

Trocaico completo ………………………………….. 14

Trocaico incompleto 2-6 …………………………… 10

Trocaico incompleto 4-6 …………………………… 4

Dactílico ……………………………………………… 0

Mixto de tipo A ……………………………………… 0

Mixto de tipo B ……………………………………… 0

Se registran seis hemistiquios agudos, todos a fin de verso, y dos primeros hemistiquios con final esdrújulo.

Rima.- Se emplean dos rimas en los cuartetos y tres en los tercetos. Son rimas consonantes perfectas bien contrastadas en uno y otro caso, y con cuidado de evitar asonancias entre ellas. Se utiliza rima aguda en cuatro versos de los cuartetos y en dos en los tercetos.

La rima de los cuartetos es cruzada, menos habitual que la abrazada; la de los tercetos tampoco está entre las más habituales, pero cumple bien con las tres condiciones básicas: 1) No dejar versos sueltos; 2) Establecer como mínimo un enlace de rima entre ambos tercetos; 3) Que no hayan tres o más versos consecutivos con la misma rima. El esquema de la rima del soneto es:

ABAB ABAB CCD EED

A = - aza; B = - ón; C = - ía; D = - án; E = -asta.



[1] Toqui: entre los araucanos, jefe de Estado en tiempo de guerra y director supremo de las operaciones militares. (Nota de la edición de Salvat de Grandes Poetas de Hispanoamérica).

[2] Caupolicán: famoso caudillo araucano que se destacó valientemente en la resistencia de los primitivos habitantes de Chile ante la conquista española. (Nota de la edición de Salvat de Grandes Poetas de Hispanoamérica).

14 comentarios:

Bletisa dijo...

Encomiable tu empeño, tu maestría, tu saber ........pero es un poema-coñazo Francisco.
Rubén Darío a veces se comumpiaba por muy rubén Darío que fuera.

Francisco Redondo dijo...

Gracias por tus elogios, Bletisa. Sin embargo, sin dejar de respetar tu opinión y el derecho que te asiste a tenerla, te manifiesto que tras de hacer un análisis minucioso minucioso de su métrica, que me revela la maestría de la técnica del poeta, este, para mí, es un magnífico soneto de Rubén Darío. Lamento que tú simplemente te limites a descalificarlo sin dar ni un solo argumento que fundamente tu descalificación.

Un saludo,

María dijo...

Impresionante trabajo de analisis, es increiblemente minucioso. Muchísimas gracias por publicarlo.

Tengo una pequeña pregunta: ¿Este poema se puede calificar como un soneto (que está formado por dos cuartetos y dos tercetos) a pesar de que esté compuesto por dos serventesios y dos tercetos? ¿Es indiferente?

Francisco Redondo dijo...

Es en todos los sentidos un soneto, María, un gran soneto. En cuanto a lo que señalas acertadamente acerca de la rima de los cuartetos (en este caso rima cruzada ABAB ABAB) es cierto que la forma más usual de rimar los cuartetos de un soneto es la abrazada ABBA ABBA, pero no es menos cierto que la cruzada se admite también como correcta, aunque se haya usado mucho menos. Te podría poner muchos ejemplos, pero el más definitivo es que los cuarenta primeros sonetos escritos en la lengua castellana, escritos por el Marqués de Santillana llevaban todos rima cruzada: dos serventesios seguidos de dos tercetos. También usa el serventesio el llamado soneto ingles o shakespeariano: tres serventesios más un pareado. En fin si quieres mayor detalle te recomiendo que leas mi "post" sobre El soneto en este mismo "blog".
Un saludo,

Anónimo dijo...

yo queria saber a que genero pertenece, y su pertenencia al modernismo es para un tarea muchas gracias si me puede responder a micaarodriguez@hotmail.com

Francisco Redondo dijo...

No puedo decirle mucho más de lo que ya expreso en el análisis. Se podría hablar como género de poesía épica; en cuanto al modernismo, Darío formó parte del movimiento modernista, que contribuyó a fundar. Y este soneto, por el uso del alejandrino y algunos otros elementos retóricos, podría muy bien considerarse un poema modernista. Pero no es mi especialidad y tan sólo aseguro lo dicho en el análisis métrico, como tal.
Un saludo,

eliz orient dijo...

una duda por que en el verso 10 a la palabra palida se le reduce una silaba?

Francisco Redondo dijo...

Perdón, perdón, eliz orient, me paso muy de cuando en cuando por aquí y por esa razón no le he contestado antes.
La razón de lo que pregunta es la siguiente: el alejandrino es un verso compuesto porque se divide en dos partes o hemistiquios de siete sílabas cada uno. Es como si en lugar de ser un verso fueran dos; y a cada hemistiquio se le aplican independientemente las normas métricas de agudas, llanas y esdrújulas. En este caso concreto la palábra pálida que remata el primer hemistiquio es esdrújula y por esa razón, como si fuera fin de verso, se resta una de la cuenta de sílabas.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Cual cree usted que es el propósito de este poema,

Francisco Redondo dijo...

Pues creo que evidentemente el propósito, como queda visto, es exaltar la fuerza y la valentía del guerrero, del caudillo araucano. Es por tanto un glorioso intento de ensalzar la resistencia de Arauco ante la conquista; quizá uno de los primeros grandes poemas de una pluma criolla a favor del indígena.

Anónimo dijo...

Gracias por compartir esta gran riqueza, con nosotros.

Francisco Redondo dijo...

Para mí es un placer que este modesto análisis métrico haya podido clarificar y resaltar el genial trabajo de Rubén Darío.

jorge luis sunsing fuentes dijo...

gracias por su aporte no sebe cuanto me ayudo soy un joven estudiante nicaragüense por gracia de dios hermano de patria de Ruben Dario, este soneto al menos para mi hoy en dia no solo se refiere a este personaje Arauco si no también a muchos personajes de la historia no solo nicaragüense si ni también del resto de america y del mundo lo maravilloso de este trozo de historia literaria es que fue escrito pensando y a la misma vez inspirando a luchar en contra de una sociedad injusta y siento que el autor que se identifica mucho con el personaje, gracias "SI PEQUEÑA ES LA PATRIA UNO GRANDE LA SUEÑA"

Francisco Redondo dijo...

Mucho me alegra, Jorge Luis, que este modesto análisis le haya servido de algo. Mi afición es sobre todo la Poesía y la Métrica; y ya en ese terreno Ruben Darío es genial. No obstante también me es grata la reivindicación que hace el poeta de la lucha del héroe andino contra los que, disfrazando su codicia de civilización, invadieron Arauco causando un espantoso genocidio. Otros de mi país, y desdichadamente muchos del suyo, mirarán para otra parte cuando se vean frente a este enorme drama, yo no. Para mí antes de la Patria está la Humanidad, y si gentes de acá o de allá obraron contra la Humanidad por cuanto así lo hicieron los maldigo sean de la Patria que fueren. Y estoy y estaré con los que aman hondo y por derecho, llana y generalmente, sin acepción de Patria, desde Bartolomé de las Casas y Bolívar a Rubén Darío o Eduardo Galeano y sus "Venas abiertas de América Latina".
Un saludo.